Tan lejos que es mentira



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En La Plata:

Librería Malisia: Calle 55 N° 458 (entre 4 y 5).

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Oliva libros - Entre Ríos 548


El Juguete Rabioso - Mendoza 784


EN SANTA FE:


Del otro lado - 25 de Mayo 2985


EN CÓRDOBA:


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Primera estación:


Nota en 0223.com.ar  -  23/11/2013
http://www.0223.com.ar/k/2013-11-20--tan-lejos-que-es-mentira-la-nueva-novela-de-sebastian-chilano


"Tan lejos que es mentira", la nueva novela de Sebastián Chilano. 
Por Alexis Sáez.


Chilano presenta una novela ácida, cruda, que pone en escena las miserias y los complejos de un paciente al que le diagnostican cáncer.

El médico y escritor marplatense, Sebastián Chilano, presentó en la Feria del Libro su flamante novela titulada "Tan lejos que es mentira", estructurada bajo la piel de un paciente al que diagnostican cáncer y decide abandonar todo lo conocido para afrontar en soledad el camino hacia la muerte.

"Todos los hombres son miserables, solo que lo disimulan hasta que una buena excusa les permite demostrarle al mundo lo que en verdad son", expresa Chilano en uno de los pasajes del libro, y resume de alguna forma lo que sale a flote en la vida del personaje luego de enterarse que sufre una enfermedad terminal.

El quinto trabajo narrativo de Chilano está cargado de actualidad y refleja los complejos generacionales de los treinta y pico, sobre todo en los espacios de diálogo que mantiene este turbulento personaje con sus padres y en las descripciones de situaciones cotidianas que atraviesa.

La escritura en primera persona permite al lector identificarse constantemente con las problemáticas que el autor pone en escena y uno se anima a pensar que los planteos ácidos vertidos por el personaje, son definitivamente los que no nos animamos a decir en público, pero pululan por nuestra cabeza.

"La infelicidad debería ser el título de una materia de la escuela", reflexiona ese personaje al que nunca vamos a conocerle el nombre, pero con el que pronto comenzaremos a interactuar.

La nueva novela de Chilano se lee rápido, te atrapa, logra que uno se concentre en el egoísmo de este joven de 33 años que oculta a sus familiares y amigos la grave enfermedad que padece.

"No podría aguantar que me dijeran todo el tiempo que voy a mejorar, o que me miraran en silencio sintiendo lástima por mí. No, gracias. No quiero pensar que los médicos están equivocados, que Dios puede hacer un milagro; no lo soportaría. Prefiero callarme y sufrir lo que hay que sufrir en silencio", escribe en otro apartado del libro Sebastián, para graficar los sentimientos del personaje.

Muchos marplatenses ya lo conocen, fue ganador de varios premios con sus obras anteriores, entre las que se incluyen "Riña de Gallos" y las "Las reglas de Burroughs", pero con "Tan lejos que es mentira", Chilano alcanza la madurez aún con su temprana edad.

Segunda estación:

Diario El Atlántico de Mar del Plata - 20/11/2013
http://www.diarioelatlantico.com/diario/2013/11/20/57903-la-certeza-de-la-muerte-el-camino-de-la-vida.html

La certeza de la muerte, el camino de la vida.
Por Juan Carrá.

¿Qué pasa cuando la idea de la muerte se nos convierte en certeza? Las reacciones pueden ser múltiples: desazón, ira, tristeza, impotencia, indiferencia. Pero también puede aparecer la necesidad de que todo termine. De que la muerte llegue lo antes posible. Sin importar el dolor de los otros, ni tampoco el propio: hay quienes, entonces, ante la certeza de la muerte pueden elegir morirse en vida.


Más o menos esos son los ríos que Sebastián Chilano elige navegar en su nueva novela “Tan lejos que es mentira” (Letra Sudaca Ediciones). A un hombre de 33 años su médico -el doctor Chilano- le dice que tiene cáncer. Entonces prefiere callar. Callar y pensar de qué manera puede dejar atrás su vida, sus afectos, sus frustraciones para morir lejos de la mirada humillante de quienes, seguro, le tendrían lástima. Entonces empieza un viaje interno –me animaría a decir del escritor y del personaje– en el que habrá mucho más que el cinismo de quien esconde la posibilidad de la muerte. En “Tan lejos que es mentira”, Chilano decide meterse con los conflictos generacionales. La mirada de ese hombre de 33 años que está por morir se fijará en la relación entre sus padres. En el machismo preestablecido socialmente, en la simpleza de un hombre que es feliz sólo mirando la televisión. Y esa mirada será tan dura como la propia muerte que lo acecha.

Pero no se quedará sólo con eso. En su mirada cínica entrará también la realidad. La política: la dictadura, la crisis del gobierno de Cristina con el Campo. Y, una vez más, no será una lectura lineal la que hará el personaje de “Tan lejos que es mentira”. El nihilismo propio de quienes crecieron en la década del 90 aparece como rasgo distintivo de este personaje. Y quizás allí radique, también, sus decisiones ante la inminencia de la muerte.

En esta novela, Sebastián Chilano decide jugar con el lector un juego interesante. La trama surcará lugares que el escritor conoce: la medicina, Chilano es médico; la literatura policial, Chilano es un eximio lector y la escritura, no es necesario aclarar que Chilano es escritor –quizás el mejor de esta generación de marplatenses–. Pero Chilano el escritor tomó una excelente decisión se alejó de su rol de médico para construir en el centro de la trama el universo de un paciente. Y, como en todo el libro, lo hará desde una mirada divertida pero dolorosa, violenta pero sutil, distante pero erótica.

En “Tan lejos que es mentira” hay algo de Chilano que se repite: la atracción magnética de su pluma. La imposibilidad que tiene el lector de alejarse de sus libros. Arrancar a leer esta historia y dejarla a un lado es tan difícil como no disfrutarla. La carnadura de sus personajes es, quizás, la clave. Son ellos quienes interpelan al lector y les piden que siga, que pronto llegará el final. Y cuando el lector cree que tiene la historia en un puño, llegará el golpe. Y será tan duro y tan doloroso como el punto final de la vida. Después, de eso, una sola reflexión: Sebastián Chilano lo hizo de nuevo.


Tercera Estación:

En el blog letrasoque.wordpress - 22/11/2013

http://lasletrasoque.wordpress.com/2013/11/22/acerca-de-tan-lejos-que-es-mentira-de-sebastian-chilano-letra-sudaca-2013/

Acerca de "Tan lejos que es mentira"
Por Carolina Bugnone

El derecho a morir, o al menos, al modo de morir, es desde hace tiempo un una cuestión de tratamiento filosófico y bioético.


El derecho al modo de vivir, a cómo llevar el cuerpo y la mente en el paso cotidiano de los días, es algo que, creo, se hace palpable sólo cuando se trunca lo que creemos es el normal desarrollo de nuestras vidas. Es decir, transitamos por los trabajos, los amigos, la familia, las decisiones, los eventos como si tuviéramos uno, o con suerte dos, caminos para elegir, como si todo fuera “normal” para quienes somos, y no necesitáramos parar a pensar particularmente en ello. Lo damos por hecho, por “normal”, por “esperable”, “lo que conviene”, “lo mejor para uno según las circunstancias”, y así.

El protagonista de “Tan lejos que es mentira” resuelve, frente a un grave diagnóstico médico como escena de apertura de la novela, tomar ambos derechos como al toro por las astas. Y de verdad que los ejerce sin ninguna piedad, por nadie ni por nada.

Es que, cómo podríamos juzgarlo, si es él y no nosotros el que está en sus zapatos? Una fuerte contradicción puede asaltarnos al entrar en esta trama en la que quedamos en permanente espera del alivio de una tensión, que no llega. Un secreto que nuestro personaje nunca revela a otros, mientras nosotros, los lectores, hacemos fuerza hasta con el cuerpo mientras pasamos las páginas del libro, para que de una vez por todas lo diga.

Pero nuestro hombre es tozudo, cínico, irónico y tiene motivos para serlo.

Las mujeres son para él o un par de tetas o unas samaritanas insoportables de quienes huir. Aunque, sin dudas, son las tetas y no las samaritanas las que ganan en esta historia.

Uno puede enojarse con él, pero no puede juzgarlo.

Así también, huyendo de los vínculos afectivos como forma de evitar el padecimiento –propio-, se encuentra con que los otros no son eliminables, una nueva trama de otros recogerá el final de la historia.

Sebastián Chilano juega con su propia identidad en uno de los personajes de un modo irónico, y hasta se burla de sí mismo y de los médicos en general. Aunque él diga que no, probablemente su práctica médica atraviesa toda la novela, si bien no es una historia que ponga en primer plano las cuestiones de la medicina. O tal vez, el ser médico le ha permitido dar una orientación profesional a un agudo interés previo sobre las cosas de la vida y de la muerte.

El desarrollo denso y opresivo de la trama se hace para el lector, sin embargo, muy llevadero en una escritura fluida, diáfana, que sin necesidad de dar golpes bajos, nos hace sentir las trompadas todo el tiempo.

"Tan lejos que es mentira” es una novela tan buena como terrible. Hay que leerla y animarse a ser, mientras dura su lectura, ese hombre en esas circunstancias, con ese principio y ese final.

Cuarta estación
En el blog Letras y otras yerbas  -  12/11/2013
http://oscarruiz-letras.blogspot.com.ar/p/resenas.html

Acerca de "Tan lejos que es mentira"
Por Oscar Ruiz

¡Hombre muerto caminando! ¡ Hombre muerto caminando! Ese el grito que flota en uno cuando termina de leer la última novela de Sebastián Chilano “Tan lejos que es mentira”.


Como un condenado a muerte que se dirige a pasos lentos hacia su ejecución, el protagonista de la novela avanza hasta su momento final. Pero a diferencia de aquel que está condenado a la silla eléctrica, el nuestro no sabe exactamente cuándo va a morir, aunque ya está sentenciado por una enfermedad que no le dará tregua.

Sebastián Chilano se mete nada más ni nada menos que con la muerte, los enfermos terminales, los médicos y la relación con sus pacientes. Mundo que conoce muy bien. Y lo hace desde un lugar de dignidad y respeto. Sin golpes bajos. Eligió para hacerlo un protagonista del cual no sabemos el nombre pero es tan identificable que puede ser cualquiera de nosotros paseando por la costa de Mar del Plata, al igual que el resto de sus personajes, perfectamente descriptos y caracterizados.

Con una prosa a la que nos tiene acostumbrado, Chilano avanza en la descripción del proceso de cambio de una persona ante lo inevitable de su muerte. Alguien que elige preservar su dignidad a costa del abandono de su vida tal y como había sido hasta ese momento.

La novela atrapa y abunda en capítulos –como el número 30– que por sí solo justifican comprar y leer el libro.

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