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martes, 27 de noviembre de 2012


Apunte de "Los escritores inútiles" Ermanno Cavazzoni

Hay que decir que en el panorama social vigente el escritor es una persona odiosa: da vueltas por la casa en busca de una idea para transcribir y mientras tanto mira en la heladera, se corta dos fetas de fiambre, se fríe un huevo, prueba el caldo de carne; después, eventualmente, se cocina fideos con tuco, no porque tenga hambre sino porque un escritor en estado de perturbación está nervioso y come sin darse cuenta, ya desde la mañana; después se hace café y come de nuevo, siempre perturbado y sin saberlo, por ejemplo trozos de pan con mayonesa, salame, que mordisque untado con mostaza andando por la cocina, el balcón y el comedor.

lunes, 12 de noviembre de 2012




Contratapa de "Las reglas de Burroughs"

La vida tiene reglas. Y aunque algunas parecen ser implícitas, o acaso dictadas por dioses lejanos, la gran mayoría nos han sido impuestas por simples mortales que tuvieron una chispa de lucidez. Las teorías de Dalton, los postulados de Koch o las reglas de Burroughs, son ejemplos presentes en cada uno de nuestros de actos. Alguien, parece ser una constante, nos dice cómo debemos vivir.



Qué pasaría entonces si un día, hartos de viajar en un tren atacado a piedrazos, nos bajamos en un campo desierto y decidimos enfrentar un mundo desconocido: ¿escribiremos nuevas reglas?

Los protagonistas de esta novela tienen nombres raros, viven en un lugar poco usual y se dedican a una actividad extraña, pero, como cualquiera de nosotros, sufren, aman y son (usando palabras de Céline) como deben ser los cobardes: novelescos y románticos, se inventan vidas para atrás como los cangrejos, llenas de gloria.

miércoles, 7 de noviembre de 2012


Esta novela ganó el III concurso de Ediciones Gárgola "Laura palmer no ha muerto". El premio es la publicación. La alegría es que a partir de diciembre estará en las librerias. Pero antes, el miércoles 14 de Noviembre a las 20 hs en la sala Juan Carlos García Reig de la feria del libro de Mar del Plata se presentará ante el público por primera vez

lunes, 15 de octubre de 2012



Crónica de la creación del mundo /segunda entrega/

Dejaron de estar solos. Sin hablar, se agruparon. Se reconocieron semejantes de tanto ver sus reflejos en el agua porque les encanta estar dentro del estanque. Primero pasaban horas  enteras adentro del agua, sin mirarse, concentrados sólo en arrugar la piel de sus cuerpos. Creo entender que el cambio de apariencia les da placer. Les gusta verse distintos. Esto me hace querer darles un nuevo regalo: el don de envejecer. Porque así lo quieren, se arrugaran hasta casi perder sus formas y luego morirán, convirtiéndose en huesos y polvo. Si así lo desean, así lo tendrán.

Me preguntó si los habré creado de esta manera porque es la apariencia que más me gustaría tener; acaso sea esta forma de materia limitada la interpretación de mí ser que hago durante la soledad de mis sueños.

sábado, 6 de octubre de 2012



Crónica de la creación del mundo (extracto)

Les regalé el fuego. Les recomendé precaución. Les dije que no lo usaran de forma indebida. Tuve que explicarles el significado de indebido. Después de mis palabras y de meditar, hicieron una hoguera que mantuvieron encendida con todo tipo de árboles, hojas y animales. Sólo miraron y se maravillaron o asquearon con el olor. 

Esa noche, uno de ellos, cansado de mirar el fuego, se metió en el río. Al salir sintió frío y entonces quiso calentarse dentro de esa luz cálida. Cuando lo sacaron del fuego estaba muerto. El incidente hasta ahí les explicaba el por qué de mi consejo sobre la precaución pero, en vez de abandonar su cuerpo y apagar el fuego, decidieron comerse al muerto. Les pareció delicioso. Rabioso hice llover y apagué la hoguera amenazando jamás volver a prenderla si se comían a otro de sus hermanos. Les expliqué que para eso están los animales.

Dos días después volví a darles el fuego. Comieron animales asados y me lo agradecieron con regalos de flores raras y cantando canciones que mezclaban risas y llantos. Comieron de una manera tan desaforada que quedaron inmensamente llenos y doloridos. Les expliqué que la ingesta desmesurada no es prudente. Tuve que explicarles también qué es ingesta, qué es desmesurada y qué prudente. Quedé agotado.


martes, 25 de septiembre de 2012


La sucesión, de Cynthia Edul.

Por que así es el azar, puse "me gusta" en un concurso de editorial "Conejos" y supe que iba a ganar. No sé si justo miré la hora de la TV o del teléfono celular y un número impar marcó mi buen augurio. O ese día pisé mierda o evité mencionar a algún cirujano mufa, pero supe que iba a ganar. Y gané. El premio: el mejor para un lector. Un libro. La novela "La sucesión" de Cynthia Edul. No sé si de otro modo hubiese llegado a la novela. Una novela que leí con avidez este fin de semana. Una novela recomendable. A saber:

Un narrador en primera persona, la hija menos de un matrimonio acomodado, con una hermana mayor, Clara, y hermano, Diego, una madre y un padre que componen una familia en apariencia funcional, pero desde la primera escena expuesta en todos sus defectos. Veranean en Uruguay y se olvidan a la pequeña narradora en una casa de videojuegos mientras el padre pierde y gana toda la noche en una mesa de ruleta.


El azar es el disfraz más cruel que usa el destino.


La novela gira en torno a ese padre jugador. Que cambia la ruleta por el hipódromo y los croupiers por los jockeys, sin entender que los acreedores serán siempre los mismos. El padre es diabético. No se cuida en las comidas. El padre es jugador. No sabe cuándo retirarse a tiempo. Sufre hipoglucemias. Sufre rachas de mala suerte. Altera a toda la familia con sus cambios de humor. Asusta cuando cae al piso, inconsciente por el azúcar baja. Asusta a todos cuando su caballo no gana las carreras que prometió ganar. El padre le promete a su familia llevarla a la cima del mundo, y la lleva, o eso le hace creer a sus hijos y mujer.


El azar es el disfraz detrás del cuál escondemos el miedo. Parece decir el padre en su mejor momento.


El azar no existe, y el destino tampoco. Parece decir el padre cuando ya no puede hablar.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Entre dos tierras:

En medio. Frente al espejo, ya no se puede estar en medio. La casa está en silencio. Es madrugada. El ruido de un auto esporádico (¿un taxi?) llena la noche (no es un taxi, ahora hay una sirena) con su riff de urgencia, y sé que ya no se puede fingir.

Ya no se puede estar en medio. Es casi ridículo decir, "Ni de un lado ni del otro". Peor aún, no es ridículo: es mentira. Nadie tiene la suficiente coherencia para "tomar lo mejor de cada uno" y tener un pensamiento propio. Sólo se logra eso con un ego tan grande como despreciable.

Para que se entienda, no se puede estar en medio, no se puede entender a los que golpean budineras de oro por que no pueden comprar dólares y les van a confiscar las baratijas que compran en el extranjero, ni se puede entender a los que descalifican a todos los que piensan distinto. No se puede estar en medio. No se puede vivir entre el Dios y El Diablo. Te vas al infierno por tibio. No se puede estar en el medio de Boca o de River, ¿qué significa? ¿Ser de Independiente? No se puede. Es Román o Falcioni. Es Del Potro o Nalbandian. Es Ford o Chevrolet, no Dodge. No se puede aplaudir las asignaciones universales y minimizar la inflación. No se puede exigir coherencia cuando la oposición no es coherente. No se puede pedir coherencia cuando el periodismo es juez y parte, es filosofía y calle. Y no representa a nadie. 

No se puede estar en el medio. Con el modo panqueque activado, gritándole vivas al boxeador que se luce fanfarrón ante el rival inferior (hasta hace meses el boxeo era un deporte tan denigrado como las corridas de toros) para putearlo cuando cae en el último round y gritarle que no tenía que ser tan fanfarrón, y volver a darse vuelta cuando los jueces le dan la pelea ganada, caída incluída.

Por eso no se puede estar en el medio. Hay que tomar una postura. Para bien o para mal. 

En el medio hay pocas cosas que valgan. En el medio está mi hijo, en la panza de su madre. Y ese es el único lugar intermedio que voy a aceptar en los próximos meses.