viernes, 3 de febrero de 2012

Hoy entré a una habitación de la clínica y vi la novela Kryptonita de Oyola reposando sobre la mesa de luz del paciente. Matrimonio en segundas nupcias, él (además el paciente) 83 años, ella 77. Casados hace 7 años. Le dije a la mujer "Que buena novela" y me contestó: "Me la recomendó un médico, un anestesista" "Yo lo conozco al autor", agregué y la mujer inmediatamente dejó de prestarme atención mientras me preparaba para contarle de la presentación del libro en Fray Mocho, del primer capítulo y otras cosas, pero no pude. La mujer sacó una libretita, abrió una hoja escrita a mano con lapiz y empezó a leerme, hora por hora, lo que había pasado con su marido, el paciente, y ahí nomás volví al mundo nuestro de cada día.

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