martes, 28 de junio de 2011

Fastidio:


Adán experimentaba consigo mismo. Eva lo miraba mientras comía y tenía una sensación extraña. Tenía un mundo por definir, y la sensación que experimentaba se confundía entre la admiración y el hastío. Pero no tenía un nombre para ese sentimiento. De pronto Adán dio un grito. Primero se había pinchado en el brazo y tras brotar la sangre se había vendado. Ahora se había pinchado el cuello, un poco por encima de la unión de las clavículas y no podía hablar porque el aire escapaba de ese agujero. Eva se paró, y para evitar que su hombre se desinflara, le inscrustó lo que tenía en la mano. Una nuez. Antes de introducir la nuez, ya había encontrado la palabra para expresar ese nuevo sentimiento.

domingo, 26 de junio de 2011

Comienza la letra F. Se agregan cuatro palabras en la página ALEGORÍAS. A modo de muestra gratis:

Fatalidad: Encontrar las palabras justas para contar una historia como debe ser contada.



domingo, 19 de junio de 2011

Extraterrestres:



No entendíamos ni media palabra de lo que decían los extraterrestres, pero enseguida nos dimos cuenta de que eran todos trolos. En apariencia iguales a nosotros, cuando hablaron no nos quedaron dudas: eran putazos más que trolos. Un obispo, o un cardenal, sugirió llevarlos a una isla, hasta decir que hacer con ellos. Por alguna razón, nadie dudó en hacerle caso. Al día siguiente se completó la invasión. Cientos de mujeres bajaron de las naves espaciales. Todas ellas eran sensuales y femeninas. Con delicadeza nos preguntaron dónde estaban sus maridos. Les dijimos que en una isla. Y les dijimos dónde quedaba la isla. Ellas bajaron a sus hijos de las naves y los llevaron a la isla, para que los maridos los cuidaran. Al regresar de la isla se dedicaron a esclavizarnos, a someter nuestro intelecto a una vida de dominación y vergüenza. Y no sólo en el orden sexual, aclaro.

miércoles, 15 de junio de 2011

Escenas:



No estaban escritas en el guión, ni siquiera en la novela en que se habían basado, pero el director, obsesionado por las tetas de la actriz principal, insistía en filmar más y más escenas eróticas. Así, una conversación en el living entre la actriz y el marido en la ficción se convirtió en un dialogo mientras ella se bañaba, saliendo desnuda de la ducha y quedándose quieta durante siete segundos en una escena de cuerpo entero y cámara abierta. La película, por un capricho, una obsesión, fue cambiada. En otra escena que transcurría en una peluquería en la cual la dueña del local solo debía confesar una infidelidad del marido de la actriz principal se agregó una toma en la cual una esculpidora de uñas dejó caer esmalte sobre la camisa de la actriz principal y las dos terminaron encerradas en el baño, desnudas, mostrándose las tetas y comparando su consistencia y suavidad, envidiosas la una de la otra. Más adelante, una persecución en auto que debía concluir en la fuga de la actriz, terminó en un accidente en el cual los paramédicos debieron romperle el pulóver y liberar las tetas de la prisión de la ropa para poder reanimar con éxito a la moribunda, masajeando las tetas aún después de que la accidentada reaccionara. También se modificó el final, esto a último momento y a sugerencia de la propia actriz, quien ya compartía decisiones junto al director. La película termina con un desnudo memorable en el cual la mujer corre hacia el mar y desaparece entre las olas, cuando en realidad el guión establecía que se debía quitar la vida, vestida, dejándose caer en las vías de un tren por llegar.
La película ya no se parecía al guión original ni al texto, pero estaba terminada, para alegría de todos. Festejaron y bebieron hasta la madrugada, como suele hacerse en esos casos, y en un momento un técnico en iluminación propuso brindar por las tetas de la actriz. El drama hubiese terminado de otro modo si el propio director no hubiese levantado su copa y aceptado el brindis. Claro está que a la mañana siguiente, aún con los bríos del alcohol, el técnico fue despedido.
La posproducción fue intensa hasta que por fin llegó el día del estreno. Todos asistieron con sus mejores galas a la sala principal del complejo multicines y, sin necesidad de que el director se lo pidiera, la actriz concurrió a la función con su mejor escote, lo cual fue un anticipo de lo que sucedería después. A pesar de la ovación recibida la noche del estreno la película fue rápidamente censurada: madres de familia y asociaciones religiosas se encargaron de prohibirla. Las agrupaciones cristianas se encargaron de que no se la proyectara en ninguna sala del país. Pero, como suele suceder con la censura, la curiosidad pudo más que la prohibición y la fama de la película se extendió con rapidez. Pronto se la consideró una película de culto, valiente y legítima, innovadora y libertaria, rara y quimérica, y su éxito hizo que su distribución por el pirateo de Internet fuera incontenible. Mientras tanto el director, desengañado por el desplante de la actriz, a causa de la creciente fama de sus tetas, solo una vez habló de la película: en su propio blog el director escribió unas pocas palabras calificándola como un bodrio plagado de escenas de sexo innecesarias.

domingo, 12 de junio de 2011

Se altera el orden lineal y se agregan dos palabras: Escena y Estertor en la página: Alegorías o todo lo contrario 


Estertor: No es la primera vez que escucho susurros en la boca de un moribundo internado en la sala de terapia intensiva. Todos los médicos internistas sabemos que se pueden escuchar palabras reveladoras cuando los cuerpos entran en las instancias finales. Cuando los párpados se agitan, los ojos se ponen en blanco, y los labios se tornan azules, los moribundos tienen dos o tres estertores y después mueren. Lo qué dicen en esos estertores es claro. Tan claro que asusta. Lo voy a transcribir a continuación. Todos creen que entender las palabras ocultas en los estertores prolonga la vida. Espero que estén preparados. Espero que puedan entenderlo:

domingo, 5 de junio de 2011

Eternidad:


La historia de la humanidad es la historia de la lucha contra la vejez. La inmortalidad ha sido nuestro sueño más preciado. Inmortalidad para esta vida, para la otra; cualquier tipo de inmortalidad: escrita, sonora, en monumentos, en heroísmos. El hombre solo quiere ser recordado. Hace dos siglos, estuvo a punto de alcanzarse el sueño, pero en Belfast se despertó la pesadilla. Luego de ensayos randomizados y experimentación hasta fase 5 se puso a la venta la vacuna de la inmunidad. Ab aeternum. La vida se prologó hasta el límite natural de la capacidad celular: 163 años. Nadie moría antes, al menos por enfermedades. Accidentes y suicidios ocurren todos los días. Pero en Belfast se vio el primer efecto secundario. A los 79 años las personas se deprimían. Se pensó que era un efecto de baja incidencia, pero como en esas antiguas películas de zombis, la peste se esparció por el mundo. La vacunación masiva se detuvo, pero el daño aún no se ha revertido. Las personas al cumplir 79 años inevitablemente se deprimen. Todos se suicidan; algunos con métodos cruentos, otros sólo dejan de alimentarse, de moverse y de hablar. Actualmente hay una esperanza: en Arabia se difundió el caso de un hombre -el primero en dos siglos- que cumplió 80 años y aún es feliz. Se cree que es por el arroz que consume. Pero no se sabe nada más.