viernes, 17 de mayo de 2013


Otra versión de Dios:

Un hombre silencioso sentado en una silla, en una sala amplia, lee un libro. La sala está en silencio. El silencio se interrumpe cada vez que el hombre pasa una hoja. La hoja está en blanco y las palabras se escriben a medida que el hombre lee.

Cuando el hombre se cansa de leer, sale de la sala y entra en un mundo ruidoso y caótico que le es cada vez más desconocido. Por eso en los últimos años, el hombre silencioso prácticamente no abandona la sala.
 
 

3 comentarios:

  1. Me gusta cómo pintaste tu Dios Sebastián. Humildemente, me animé a pintar otro, o quizás la otra cara de esa moneda.

    Un hombre calmo, en su sala silenciosa, solía hojear el libro que contiene la delicada trama que debe ser tejida para que el mundo caótico y cruel en el que pasa sus días, sea un poco más justo. Absorto en ese mundo desquiciado, pero embriagado de placer, ya casi no vuelve a esa sala. Teme quedar atrapado allí para siempre. Tampoco añora ese viejo libro que, ahora recuerda con claridad, tenía todas sus hojas en blanco.

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  2. argenta, me parece muy bueno el contrapunto. Me hace acordar a una canción de Joan Osborne. Me hace acordar al título: "what if god was one of us"

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  3. gracias! iba a decirte que no conocía la canción pero antes la busqué y claro! la he escuchado mil veces nada más que sin reparar en la traducción de la letra! muy buena observación!

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