sábado, 20 de julio de 2013



El tipo, un buen tipo. Lee de vez en cuando libros de Anagrama. No por eso es buen tipo. Es buen tipo porque es buen padre de familia. Tiene dos hijas de 2 y 5 años. Tiene su mujer que lee los libros de Anagrama cuando él los termina. Ahora descubrieron a Bukowski y no pueden dejar de leer al viejo Charles. Pero eso no viene al caso. El caso es que el tipo buen padre de familia tiene una despedida de soltero en carpeta. Pero sabe que no lo van a dejar ir, así que empieza con un largo discurso sobre la necesidad de unificar esas ridículas fiestas, de hacerlas compartidas, de hacerlas públicas y en horarios decentes. También suscribe contra la trata de personas y reniega de la prostitución. Al fin le dice a su mujer que ella puede ir tranquila a la despedida de la novia, que él se queda a cuidar las nenas. La mujer acepta. Dos días después, en la cama, leyendo "Hollywood" del viejo Charles, recibe el premio que estaba esperando. Su mujer le dice que él también puede ir a la despedida del novio. Que ella no tiene problema. Él, sin dejar de leer, le dice que sí. Que va a ir. Nada más. Al rato agarra el teléfono celular y le manda un mensaje a un amigo. Lo copia y pega y se lo manda a otro. El mensaje dice "Preparen las pollas" En el momento en que aprieta el botón de enviar el último de los mensajes, suena el teléfono celular de su mujer. En el mismo momento no, milésimas de segundos después de haber levantado el pulgar de la tecla "enviar". No puede ser, piensa, no le puedo haber mandado el mensaje a ella. No puede haberse equivocado. Sin comprobar a quién le envió el último mensaje, deja el teléfono sobre la mesa y se concentra en la lectura. Nunca vio con tanta nitidez los renglones. Nunca imaginó un set de televisión más real. Quisiera estar ahí. Su mujer agarra el teléfono y lee el mensaje. Tiene que ser coincidencia. El mensaje de una amiga que entró al mismo tiempo. No un error. No puede haber cometido ese error. El termina el párrafo y puede notar que su mujer gira la cabeza hacia él.


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