domingo, 20 de octubre de 2013

cucarachas inmortales



Ahora que soy vieja, que soy una rama que no aguanta el peso y vuelve al piso, que las canciones que escuchaba no se escuchan en mi radio, que caigo en el sentimentalismo que antes odiaba, que hago enumeraciones desmemoriadas, que todas las brujas son intuitivas, que el día dura lo que duran las noticias repetidas de la televisión, que me acuerdo de mi abuela enojada porque me comía las uñas y ahora, que soy la más vieja de la familia, no tengo dientes para masticar lo que sobra de mis dedos. Ahora quiero prohibir las lágrimas, las despedidas, quiero salir al patio y pisar esos bichos pequeños y duros que son las cucarachas engordadas por la humedad y la basura que acumulo hasta que alguien viene a visitarme, y quiero pisarlas, sentirme Dios, porque el día que muera, pequeña y encorvada, con la piel tan reseca que será mi cáscara, ese día quiero sentir, para volver a creer, que alguien pone su pie descalzo sobre mí -como hago ahora con estos bichos- y aplasta mi cuerpo sin sentir asco, ni amor, ni nada, sólo la necesidad de cumplir con su trabajo odioso e imprescindible.

2 comentarios:

  1. Cuánta fuerza en apenas unos pocos párrafos. Qué talento para pintar una foto tan desgarradora, oscura, patética y a la vez capaz de generar la suficiente empatía para tener ganas de ir a abrazar a esa vieja antes de su crujido final. Me encantó.

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  2. Se agradece el elogio. Se agradece el encanto, también

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